Hola a todas y a todos. Les deseo un muy buen año 2015 junto a sus seres queridos.
La vida está llena de sorpresas, por eso es que vale la pena vivirla, pero hay que hacerlo en plenitud. Enfrentar con coraje las dificultades que se presenten y disfrutar cada día con las cosas sencillas que se nos presentan ante nuestros ojos.
No sirve de nada tener riquezas en los bolsillos, mientras existe pobreza en nuestro corazón.
Un abrazo a tod@s
Quique
Mensajes para dar Vida.
A través de éste blog, te invito a descubrir en medio de la rutina diaria, lo extraordinario de la vida.
Datos personales

- Enrique Valenzuela Carrasco
- Profesor de Estado en Filosofía y Religión , Licenciado en Filosofía,Licenciado en Educación, Magíster en Gestión y Políticas Públicas de Educación.
miércoles, 7 de enero de 2015
lunes, 29 de septiembre de 2014
NUESTRO COMPROMISO COMO PADRES
Hola a tod@s:
Junto con saludarles, les comparto una nueva temática para leer, reflexionar y compartir.
A pesar de que diariamente los
padres mandan sin falta a sus hijos e hijas al colegio y esperan que les vaya
bien, pueden agregar un ingrediente adicional que dará un fuerte impulso al
éxito del niño o la niña. La
participación de los padres es el ingrediente que hace la diferencia. La
participación activa de los padres en la educación de sus hijos e hijas, tanto
en el hogar como en la escuela, trae muchos beneficios y tiene un impacto significativo en la vida del
niño o niña. Según estudios de investigación, los niños y niñas de padres
comprometidos:
- · faltan menos;
- · se comportan mejor;
- · tienen un mejor desempeño académico desde los años preescolares hasta la escuela superior;
- · continúan con sus estudios escolares;
- · van a mejores escuelas.
La investigación demuestra también
que un entorno hogareño en el que se fomenta
el aprendizaje es aún más importante que los ingresos, el nivel de
educación o los antecedentes culturales de los padres. Al participar
activamente en la educación de sus hijos e hijas, tanto en el hogar como en la
escuela, los padres les envían mensajes importantes. Les demuestran que se
interesan por las actividades que realizan y refuerzan la idea de que el
colegio es importante para su formación como persona. La realidad es que
algunos padres tienen más tiempo que otros para participar, pero es importante
que aún los padres muy ocupados examinen
sus prioridades y se hagan un tiempo, el mejor, porque es para sus hijos e
hijas.
Algunas estrategias para desarrollar
en el hogar:
- Léales a sus hijos e hijas. Leer en voz alta es la actividad más importante que pueden hacer los padres para aumentar las posibilidades del niño o niña de leer correctamente.
- · Converse sobre los libros y las historias que lee a su hijo o hija.
- · Ayudarlo a organizar su tiempo.
- · Ponga un límite a la cantidad de horas de televisión y de computador.
- · Hable con su hijo o hija regularmente sobre lo que ocurre en el colegio.
- · Revise la tarea cada noche, las pruebas, la agenda para ver si hay alguna comunicación.
- · Reforzar el hábito de la responsabilidad, la asistencia y la puntualidad.
- · Permita saber a su hijo o hija que usted valora el logro escolar.
- · Ayudar a los hijos(as) a desarrollar una imagen positiva de sí mismos, así como ganar confianza para enfrentar los desafíos que se les puedan presentar tanto en el colegio como en su vida cotidiana.
- · Ayude a su hijo(a) a entender que su futuro se comienza a construir desde el presente, y que éste puede ser brillante con preparación y trabajo constante. Las historias de éxito inmediato no suceden con frecuencia en la vida real. La mayoría de los adultos exitosos tienen que enfrentar muchos desafíos y obstáculos en su camino.
Vale la pena que los padres se
involucren. Cuando aportan su esfuerzo y tiempo, tienen la oportunidad de
interactuar con los profesores y profesoras. Pueden conocer el proyecto
educativo del colegio, aportando activamente en su misión educativa.
Tanto el niño o niña como el
colegio se benefician, y los padres sirven como ejemplo al demostrar cuán
importante es la participación de la comunidad. Además de mejorar el
rendimiento académico, el compromiso de los padres y su participación en la
comunidad educativa da resultado en otras áreas muy significativas.
Numerosos estudios han demostrado que la
participación de los padres es un factor de protección contra el consumo del
tabaco, la depresión, los trastornos de alimentación, el ya mencionado
rendimiento académico y otras problemáticas propias de los adolescentes. Al
mantenerse involucrado con sus hijos e hijas pequeños y adolescentes, los
padres se pueden transformar en una poderosa fuente de apoyo, crear un clima
que permita tratar temas difíciles y servir de ejemplo para una conducta
responsable y de compromiso.
Plegaria de los niños y niñas a sus padres
No me des todo lo que pida. A veces
yo sólo pido para ver hasta cuánto puedo obtener.
No
me des siempre órdenes; si en vez de órdenes, me pidieras las cosas, yo lo
haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas buenas o malas.
Si me prometes un premio dámelo; pero también si es un castigo.
No me compares con nadie,
especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir peor que los
demás, entonces seré yo quien sufre.
No
me corrijas mis faltas delante de nadie. Enséñame a mejorar cuando estemos
solos.
No
me grites. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también
y yo no puedo hacerlo.
Déjame valerme por mí mismo. Si tú
lo haces todo por mí, yo nunca aprenderé.
No
digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para
sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perderé la fe en lo que me dices.
Cuando
yo hago algo malo no me exijas que te diga el por qué lo hice. A veces ni yo
mismo lo sé.
Cuando
estés equivocado o equivocada en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo
tengo de ti y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
No me pidas que haga una cosa si tú
no la heces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas,
pero nunca lo que tú digas y no lo hagas.
Cuando
te cuente un problema mío no me digas “no tengo tiempo para boberías” o “eso no
tiene importancia”.
Trata de comprenderme y ayudarme,
quiéreme y dímelo. Me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario
decírmelo.
Les deseo una muy buena semana tanto en lo personal como familiar.
Un abrazo afectuoso
QUIQUE
lunes, 8 de septiembre de 2014
PONER LÍMITES A NUESTROS HIJOS E HIJAS
Hola a todos y a todas:
Junto con saludarles, les escribo un nuevo artículo. Espero que pueda servirles como reflexión personal y familiar.
Muchos padres se enfrentan a un reto
importante a la hora de educar a sus hijos e hijas: ¿qué límites les ponemos?
Los niños y niñas no tienen la misma
conciencia que los adultos al actuar, por ello es una labor de los padres
establecer una serie de pautas que los hijos e hijas deben conocer para saber
cuándo están actuando mal. Lo importante es no aplazar demasiado el momento de establecer los límites, ya que
obtendremos los resultados de forma más lenta y costosa. Desde el primer día
que están con nosotros, podemos ir mostrando con cariño, sin lastimar, las pautas de un buen comportamiento.
Poner límites a los niños y niñas es
muy importante, no solo porque así la convivencia es más armónica sino también
porque ellos y ellas son los primeros interesados e interesadas que se les
marquen unas normas que, además de infundirles seguridad, les van a permitir
adaptarse mejor a las normas y límites sociales en su vida social y adulta. Se
trata de establecer límites sin que el niño y niña se sienta humillado, ridiculizado o ignorado.
Una disciplina eficaz a la hora de
aplicar los límites a nuestros hijos e hijas es lo más importante. Para
educarlos de manera eficaz, debemos marcar las reglas en casa con el
objetivo de cumplirlas. Hay que hacerlo de manera coherente y con firmeza.
Una de las consecuencias educativas de una falta de habilidad a la hora de
establecer las normas y de marcar los límites puede ser la falta de respeto,
que se produce cuando hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos
casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad lo que
queremos o lo hacemos con demasiada autoridad.
Algunos
consejos básicos para aplicar límites educativos
Cuando necesitamos decir a nuestros
hijos e hijas que deben hacer algo y “ahora” (recoger los juguetes, irse a la
cama, etc.), debemos tener en cuenta lo siguiente:
1.
Objetividad. Es frecuente escuchar en nosotros mismos y
en otros padres expresiones como “Pórtate bien”, “sé bueno o buena”, o “no
hagas eso”. Estas expresiones significan diferentes cosas para diferentes
personas. Nuestros hijos e hijas nos entenderán mejor si marcamos nuestras
normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado con frases cortas
y órdenes precisas suele ser claro para los niños y niñas. “Habla bajito en una
biblioteca”; “da de comer al perro ahora por favor”; “toma mi mano para cruzar
la calle”; son algunos ejemplos de formas que pueden aumentar sustancialmente
la relación de complicidad con nuestros hijos e hijas.
2.
Opciones. En muchos casos, podemos dar a nuestros
hijos e hijas una oportunidad limitada para decidir cómo cumplir sus “órdenes”.
La libertad de oportunidad hace que un niño y niña sienta una sensación de
poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: “Es la hora del
baño. ¿Te quieres duchar o prefieres bañarte? “Es la hora de vestirse. ¿Quieres
elegir un traje o lo hago yo? Esta es una forma más fácil y rápida de dar dos
opciones a un niño o niña para que haga exactamente lo que queremos.
Firmeza. En cuestiones realmente importantes, cuando
existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite
con firmeza. Por ejemplo: “Vete a tu habitación ahora” o “¡Para!, los juguetes
no son para tirar” son una muestra de ello. Los límites firmes se aplican mejor
con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro. Los
límites más suaves suponen que el niño y niña tiene una opción de obedecer o no.
4.
Acentúa lo positivo. Los niños y niñas son más receptivos
al “hacer” lo que se les ordena cuando reciben refuerzos positivos. Algunas
represiones directas como el “no” o “para” dicen a un niño y niña que es
inaceptable su actuación, pero no explica qué comportamiento es el apropiado.
En general, es mejor decir a nuestros niños y niñas lo que debe hacer (“Habla
bajo”) antes de lo que no debe hacer (“No grites”). Los padres autoritarios
tienden a dar más órdenes y a decir “no”, mientras los demás suelen cambiar las
órdenes por las frases claras que comienzan con el verbo “hacer”.
5.
Guarda distancias. Cuando decimos “quiero que te vayas a la
cama ahora mismo”, estamos creando una lucha de poder personal con nuestros
hijos e hijas. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma
impersonal. Por ejemplo: “Son las ocho, hora de acostarse” y le enseñas el
reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño(a)
y el reloj.
6.
Explica el por qué. Cuando un niño y niña entiende el motivo de
una regla como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y
para otros, se sentirá más animado y animada a obedecerla. Entendiendo la
razón, los niños y niñas pueden desarrollar valores internos de conducta o
comportamiento y crear su propia conciencia. La razón hay que darla en pocas
palabras, como por ejemplo: “No muerdas a las personas. Eso les hará daño”; “Si
tiras los juguetes de otros niños, ellos se sentirán tristes porque les
gustaría jugar aún con ellos”.
7.
Sugiere una alternativa. Siempre que apliques un límite al
comportamiento de un niño y niña, intenta indicar una alternativa aceptable.
Sonará menos negativo y tu hijo e hija se sentirá compensado y compensada.
Puedes decir: “ese es mi pintalabios y no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y
papel para pintar”. Al ofrecer alternativas, les estamos enseñando que sus
sentimientos y deseos son aceptables.
8.
Firmeza en el cumplimiento. Una regla puntual
es esencial para una efectiva puesta en práctica del límite. Una rutina
flexible (acostarse a las ocho una noche, a las ocho y media en la próxima, y a
las nueve en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de
cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día
tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo e hija la
oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.
9.
Desaprueba la conducta, no al niño o niña. Deja claro a tus
hijos e hijas que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no
va directamente hacia ellos y ellas. No muestres rechazo hacia los niños y
niñas. Antes de decir “eres malo”, deberíamos decir “eso está mal hecho”
(desaprobación de la conducta).
1. Controla las
emociones.
Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan
más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos
con sus niños y niñas. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma la
situación y contar hasta diez antes de reaccionar. La disciplina consiste
básicamente en enseñar al niño y niña cómo debe comportarse. No se puede enseñar
con eficacia si somos extremamente emocionales. Frente a un mal comportamiento,
lo mejor es contar un minuto con calma, y después preguntar con tranquilidad,
“¿qué ha sucedido aquí?”. Todos los niños y niñas necesitan que sus padres
establezcan las guías de consulta para el comportamiento aceptable. Cuanto más
expertos nos hacemos en fijar los límites, mayor es la cooperación que
recibiremos de nuestros niños y niñas, y menor la necesidad de aplicar
consecuencias desagradables para que se cumplan los límites. El resultado es
una atmósfera casera más agradable para los padres y los hijos e hijas.
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t
sábado, 17 de mayo de 2014
SEXTING, UNA MODA PELIGROSA
Hola a todas y a todos.
En esta oportunidad planteo una temática muy contingente.
Pocos son los adultos que saben de qué
se trata este fenómeno y lo preocupante es que cada vez aumenta su uso entre
las nuevas generaciones. Se trata de exhibicionismo online, que en la mayoría
de los casos, se inicia como una actividad online entre los adolescentes.
El
término sexting nació de la
conjunción de las palabras sex (sexo) y texting (envío de textos) para
referirse al envío de imágenes de ellos mismos o de amigos con poca ropa o en
posiciones eróticas a través de celulares u otros medios electrónicos. Se usa
esta modalidad para divertirse o también con fines de crear popularidad entre
sus pares, logrando aceptación entre su grupo de amigos.
Todo surge cuando los adolescentes
deciden tomarse fotos o videos con las características descritas y las envían a
un chico(a) que quieren conquistar, pues confían en que el receptor se quedará
con las imágenes. Sin embargo, la mayoría de las veces dichas imágenes suelen
transmitirse de persona en persona hasta proliferarse en la web rápidamente,
dejando al protagonista de la foto o video en boca de todos.
Según
los expertos, las causas de este fenómeno van desde la desatención familiar
hasta el mayor acceso a los medios tecnológicos sin el control y orientación de
los padres, situación que pone en riesgo a los chicos quienes no poseen el
criterio para medir lo que implica subir a la web o enviar por celular fotos o
videos íntimos.
Como padres de familia es
importante detener esta situación, ya que pone en riesgo la seguridad e
integridad de los hijos menores de edad. Surge la pregunta ¿por qué lo hacen?
Porque creen que una imagen en su
celular está segura sin darse cuenta que puede existir un robo, un error, una
broma, un extravío, y poner en riesgo su seguridad. La segunda razón es que a
veces confían en la discreción y el amor eterno, por parte del destinatario del
envío. Los adolescentes al querer ser parte
de un grupo pueden llegar a sentir cierta presión que les lleva a ganar
notoriedad y aceptación en este contexto, el digital, tan importante para ellos.
Este factor, añadido a la plenitud hormonal, puede generar combinaciones poco
recomendables.
Las
figuras que admiran son generalmente artistas, cantantes, modelos que pocas
veces se muestran recatados, y respetuosos de su propia persona. La mayoría de las
veces los menores de edad imitan a este tipo de personajes.
La
natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el
espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta
simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a la
relación.
¿Qué
hacer como padres?
- Formar conciencia acerca de la importancia de su
cuerpo y su integridad en general.
- Mostrar las consecuencias que tiene el tener este
tipo de prácticas.
- Fomentar su autoestima.
- Enseñar la importancia de no reproducir o reenviar
este tipo de mensajes en caso de que reciban alguno.
- Crear un vínculo de confianza con los hijos, de
forma que se puedan comunicar de manera asertiva y así asegurarse que sean
los padres las primeras personas contactadas en caso de necesitar ayuda.
- Orientar a los hijos e hijas hacia el uso
responsable de la tecnología y los riesgos asociados a ella. Si se le va a
dar un celular a un menor, se le debe explicar para qué es, lo que pueden
hacer con él y aquello que no es conveniente.
- No quitarles el uso de la tecnología. Comúnmente la
curiosidad, acompañada de la restricción de los padres, conlleva a que los
chicos busquen la información a través de amigos y de una manera
irresponsable.
- Ubicar los computadores preferentemente en lugares
visibles dentro de las casas, como en pasillo o en la sala, en los cuales
los menores puedan ser supervisados por los adultos.
La
mejor manera de cuidar la integridad de nuestros hijos es hablarles de las
repercusiones que tiene usar la sexualidad como un objeto de placer que se
utiliza sin tener en cuenta las repercusiones que a corto y mediano plazo ello
representa.
(Cfr. Revista
electrónica publicada por el Instituto de
Investigación en Educación de la Universidad de Costa Rica. Publicación año
2010).
Me
atrevo a señalar que casi la mayoría de los menores de edad tienen un celular,
pero a veces se entrega sin fijar ciertas condiciones, sin educación y sin
vigilancia.
Creo
que es una moda peligrosa porque conlleva un riesgo, en cuanto ese material
puede ser difundido de manera fácil y amplia, perdiendo el control sobre su
difusión.
Imágenes
que se suben a las redes sociales pueden acarrear consecuencias imprevistas y
graves ya que exponen su cuerpo a gente inescrupulosa que a través del
ciber-acoso infantil, los pederastas tratan de contactar a sus potenciales
víctimas y el llamado cyberbullying (acoso,
hostigamiento, humillación o ridiculización sistemática realizada por un menor
o varios en contra de otro), utilizando internet, tecnologías digitales e
interactivas o celulares.
Algunos
adolescentes encuentran divertido fotografiarse total o parcialmente desnudos
con el celular y enviar mensajes con las imágenes. Lo hacen por diversión o
para entrar en contacto con otros adolescentes. Pero la broma puede salir cara.
Cuando
existe la necesidad de llamar la atención y esta se transforma en una necesidad
sin control, empleando cualquier medio para lograrlo, puede resultar muy
peligroso y sus consecuencias desastrosas.
Saludos, un abrazo
QUIQUE
martes, 18 de marzo de 2014
¿QUÉ PROVOCA EL TERCER MES DEL AÑO?
Hola a todas y a todos los seguidores de este blog.
Espero que hayan disfrutado de una merecidas vacaciones, y lo más importante, haber tenido la posibilidad de compartir más tiempo como familia; ya sea a través del trabajo, del descanso, del esparcimiento.
Iniciar un nuevo año de actividades, genera una serie de preocupaciones de las cuales hay que hacerse cargo. Uniformes, la lista interminable de útiles escolares, el ingreso a la educación superior, el permiso de circulación, cuentas que pagar, etc. , conforman un escenario que muchas veces se transforma en un dolor de cabeza para algunas familias.
Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención, es que en general los medios de comunicación y algunas personas, hablan de marzo como el tener que volver a la "realidad". ¿De qué realidad hablan? Como si los meses de verano no fuesen también parte de nuestra vida real. Creo que aquí se confunden los conceptos vacaciones con los quehaceres propios del año. Se separan las distintas actividades desarrolladas por una misma persona. Hay períodos de rutina que son más prolongados, pero eso no quiere decir que otras actividades no sean parte de nuestra realidad personal, familiar, social, etc.
La realidad humana es una, la cual se despliega en diversas acciones que vamos enfrentando y desarrollando durante el año. Los cambios de actividades que que realizamos, son parte del paisaje de nuestra vida; los cuales sirven de oxígeno para no asfixiarnos en medio de los quehaceres cotidianos. Ahora, la rutina (que a todos nos afecta) es parte de nuestras responsabilidades que no podemos eludir. Si es posible darle un sentido a esto que nos agobia, en la medida que vamos agudizando la mirada de nuestras acciones diarias, entregando un sentido a todo lo que hacemos. Descubrir en lo "ordinario" de la vida lo extraordinario, nos abre a una tremenda posibilidad de recrear todos los días nuestra vida personal y familiar. Ningún día es igual a otro, no solamente porque su nombre es distinto, sino porque ocurren acontecimientos que marcan la diferencia entre una jornada y otra. Esta acción es posible en la medida que no nos dejemos atrapar por lo apremiante del factor tiempo, el cual generalmente nos atrapa en cuestiones que a veces no son tan fundamentales para nuestra vida. Creo que la clave es darse tiempo para ver lo nuevo de cada día, detenerse por un instante para revisar nuestras acciones. Entregar el mejor tiempo, no aquél que nos sobra, a nuestra familia, a nuestros seres queridos, a las personas con quienes compartimos en el trabajo, a nuestros amigos y amigas.
La realidad humana es muy compleja porque somos seres complejos, pero lo fundamental es no perder de vista aquellos elementos que son la base y los cimientos de nuestra existencia. La invitación es a no perder el tiempo en cosas que no valen la pena, en aquellas tareas que nos desgastan inútilmente. ¿Cuantas actividades que realizamos son estériles? Hay que dar vida a la vida, hay que desgastarse en aquellas cosas que realmente valen la pena, hay que apostar por aquellos valores y principios que nos van a servir durante toda nuestra vida, los que en definitiva van a marcar la diferencia entre una persona, un sujeto y un ser humano.
Les deseo bienestar, paz y felicidad para este año. Piensen en positivo, hablen en positivo, actúen positivamente.
Un abrazo
QUIQUE
lunes, 23 de diciembre de 2013
FIESTA O ENFADO
Hola a todas y a todos los seguidores de este blog.
En esta oportunidad, no puedo dejar de lado una realidad que lamentablemente desvirtúa esta hermosa fiesta de fin de año como lo es NAVIDAD. Si, es el nacimiento de un niño que abrió esperanza a toda la humanidad, no es "Pascua"; porque su nombre designa el "paso" del pueblo de Israel de la esclavitud Egipcia, hacia la libertad.
Todos los años pasa lo mismo, la gente se vuelve "loca" comprando los regalos de navidad, gastando muchas veces lo que no se tiene. Endeudamiento, competencia desenfrenada, materialismo, angustia, superioridad, gastos desmedidos; son las actitudes que predominan por estos días. El comercio se encarga de recordarnos esto. Nos ponemos cargas muy pesadas sobre nuestros hombros, porque no queremos ser menos que el vecino o ese familiar que nos tiene envidia. ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene el angustiarnos para esta fecha? cuando debería ser todo lo contrario. Hemos perdido de vista lo central de la Navidad, dejamos de lado a quien está de cumpleaños. Jesús nació en un pesebre, en un establo; esta es una clara señal de que nuestra mirada y nuestro corazón debe estar puesto en lo sencillo, y no en el tumulto de las compras compulsivas que nos conduce a actuar en medio de una selva.
Cuantas familias se preparan para Navidad gastando mucho dinero en costosos regalos, deuda que se prolonga por muchos meses. Se adornan las fachadas de las casas de manera exagerada por mantener una tradición señalaba una señora hace unos días en un medio de comunicación. Se derrocha tanto dinero, mientras otras familias no tienen para comprar una cena de navidad. Que cruel, que paradoja de la vida.
Hay que lucirse, ser más que el otro, gastar cada año más dinero por los regalos de alto costo. Se espera a un viejo pascuero, quien desplaza al niño que nace nuevamente. ¿En qué hemos convertido la Navidad?
Si cada familia se preocupara de compartir su cena con otra familia necesitada, estoy seguro que todos tendríamos una cena de navidad para celebrar la venida de Jesús. Parece una utopía, ya que muchos están preocupados sólo de los suyos, de los amigos, del que dirán, de cuidar las apariencias; y después de actuar de esta manera nos atrevemos a ir a misa. No quiero emitir un juicio, aquí cada uno debe actuar en conciencia y con rectitud de espíritu.
Pero, ¿dónde está Jesús? no lo veo para entregarle tambien un regalo. El mismo nos señaló que está presente, se hace visible en el necesitado, en el que sufre, en el abandonado, en el que está triste, en la familia que puede estar muy cerca de nosotros. Por eso NAVIDAD es sinónimo de compartir, de entregar, de amar al otro, de acercarme al necesitado. Navidad es un tiempo para que miremos la pobreza que llevamos por dentro, la mugre que nos afixia, el amor que no puede florecer porque lo marchitamos con nuestras actitudes egosístas y a veces mal intensionadas hacia los demás.
Hagamos el esfuerzo no por adornar lo externo a nosotros, sino por limpiar nuestra vida interior. Sacudamos y eliminemos toda esa escoria que no nos ayuda a crecer como seres humanos; y transformemos nuestra vida, en una gran oportunidad para ser felices en el compartir con los demás.
Les deseo una hermosa Navidad con sus seres queridos, mirando siempre hacia nuestro alrededor para ir al encuentro de Jesús a través del rostro de tantos hermanos que nos esperan.
Un abrazo en el Señor de la Vida
QUIQUE
En esta oportunidad, no puedo dejar de lado una realidad que lamentablemente desvirtúa esta hermosa fiesta de fin de año como lo es NAVIDAD. Si, es el nacimiento de un niño que abrió esperanza a toda la humanidad, no es "Pascua"; porque su nombre designa el "paso" del pueblo de Israel de la esclavitud Egipcia, hacia la libertad.
Todos los años pasa lo mismo, la gente se vuelve "loca" comprando los regalos de navidad, gastando muchas veces lo que no se tiene. Endeudamiento, competencia desenfrenada, materialismo, angustia, superioridad, gastos desmedidos; son las actitudes que predominan por estos días. El comercio se encarga de recordarnos esto. Nos ponemos cargas muy pesadas sobre nuestros hombros, porque no queremos ser menos que el vecino o ese familiar que nos tiene envidia. ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene el angustiarnos para esta fecha? cuando debería ser todo lo contrario. Hemos perdido de vista lo central de la Navidad, dejamos de lado a quien está de cumpleaños. Jesús nació en un pesebre, en un establo; esta es una clara señal de que nuestra mirada y nuestro corazón debe estar puesto en lo sencillo, y no en el tumulto de las compras compulsivas que nos conduce a actuar en medio de una selva.
Cuantas familias se preparan para Navidad gastando mucho dinero en costosos regalos, deuda que se prolonga por muchos meses. Se adornan las fachadas de las casas de manera exagerada por mantener una tradición señalaba una señora hace unos días en un medio de comunicación. Se derrocha tanto dinero, mientras otras familias no tienen para comprar una cena de navidad. Que cruel, que paradoja de la vida.
Hay que lucirse, ser más que el otro, gastar cada año más dinero por los regalos de alto costo. Se espera a un viejo pascuero, quien desplaza al niño que nace nuevamente. ¿En qué hemos convertido la Navidad?
Si cada familia se preocupara de compartir su cena con otra familia necesitada, estoy seguro que todos tendríamos una cena de navidad para celebrar la venida de Jesús. Parece una utopía, ya que muchos están preocupados sólo de los suyos, de los amigos, del que dirán, de cuidar las apariencias; y después de actuar de esta manera nos atrevemos a ir a misa. No quiero emitir un juicio, aquí cada uno debe actuar en conciencia y con rectitud de espíritu.
Pero, ¿dónde está Jesús? no lo veo para entregarle tambien un regalo. El mismo nos señaló que está presente, se hace visible en el necesitado, en el que sufre, en el abandonado, en el que está triste, en la familia que puede estar muy cerca de nosotros. Por eso NAVIDAD es sinónimo de compartir, de entregar, de amar al otro, de acercarme al necesitado. Navidad es un tiempo para que miremos la pobreza que llevamos por dentro, la mugre que nos afixia, el amor que no puede florecer porque lo marchitamos con nuestras actitudes egosístas y a veces mal intensionadas hacia los demás.
Hagamos el esfuerzo no por adornar lo externo a nosotros, sino por limpiar nuestra vida interior. Sacudamos y eliminemos toda esa escoria que no nos ayuda a crecer como seres humanos; y transformemos nuestra vida, en una gran oportunidad para ser felices en el compartir con los demás.
Les deseo una hermosa Navidad con sus seres queridos, mirando siempre hacia nuestro alrededor para ir al encuentro de Jesús a través del rostro de tantos hermanos que nos esperan.
Un abrazo en el Señor de la Vida
QUIQUE
lunes, 9 de diciembre de 2013
PADRES Y ADOLESCENTES
Hola a todos ya todas. Espero que se encuentren bien junto a sus seres queridos.
En este posteo voy a abordar la temática de la relación de los adolescentes con sus padres, la cual no siempre es fácil, sino que por lo general conlleva algunas situaciones de conflicto.
Criar hijos adolescentes conlleva satisfaccion4es y desafíos. A medida que nuestros hijos crecen, van adquiriendo una gran independencia. Eso es una parte normal y natural del crecimiento. A veces nos cuesta verlos más grandes, y creemos que todavía son esos chiquititos regalones que dependían 100% de nosotros. Creo que es fundamental mantener una relación con ellos y ellas tan íntima como cuando eran pequeños. Todavía necesitan que los amemos, que los orientemos y nos divirtamos con ellos.
En este posteo voy a abordar la temática de la relación de los adolescentes con sus padres, la cual no siempre es fácil, sino que por lo general conlleva algunas situaciones de conflicto.
Criar hijos adolescentes conlleva satisfaccion4es y desafíos. A medida que nuestros hijos crecen, van adquiriendo una gran independencia. Eso es una parte normal y natural del crecimiento. A veces nos cuesta verlos más grandes, y creemos que todavía son esos chiquititos regalones que dependían 100% de nosotros. Creo que es fundamental mantener una relación con ellos y ellas tan íntima como cuando eran pequeños. Todavía necesitan que los amemos, que los orientemos y nos divirtamos con ellos.
Muchas veces nos suelen cansar y agotar, porque se tornan desafiantes y contestadores porque ya no somos lo modelos ideales que éramos cuando eran unos niños(as), ahora son capaces de descubrir nuestros defectos; lo que muchas veces se traduce en incoherencias. Es una etapa de la vida que por lo general acarrea ciertos quiebres con la familia y el entorno, pero no podemos alejarnos de ellos(as), no basta con que estemos cercanos sino que tienen que darse cuenta de que estamos a su lado y que pueden contar con nosotros.
Me preocupa el entorno que rodea hoy a nuestros queridos(as) adolescentes. Se van instalando ciertas modas que los atraen como un imán, y cuando no es guiada por un adulto responsable, se puede transformar en una pesadilla: modas, estilos de vida, consumismo, materialismo, independencia mal entendida, creerse que ya son grandes, embarazo adolescente, sexo irresponsable, etc. No es conveniente burlarse de ellos por el hecho de que están creciendo y no coordinan sus movimientos, les aparece acné, la curiosidad sexual, entre otros aspectos. Están dejando de ser niños para pasar a la vida adulta, y esta transición es parte de un proceso generalmente doloroso por los quiebres que provoca, porque no entienden lo que les sucede, porque cambian de estado anímico con mucha rapidez.
La adolescencia es una etapa de cambios importantes en la evolución de cualquier niño o niña y nosotros tenemos que comprender las peculiaridades y procesos que se producen tanto a nivel biológico como psicológico y social.
Nosotros siempre seremos sus padres y no sus amigos, porque el concepto amistad el adolescente lo entiende como su parner y aquí se puede perder el rol formador y educador de los papás. Porque los amamos estamos cerca de ellos y preocupados de todo lo que le va sucediendo. No nos sintamos mal cuando vemos que nuestros hijos actúan de forma diferente al estilo de educación que le dimos, porque esto puede acarrear frustración:¿en qué nos abremos equivocado?. Los valores inculcados están en el hogar y el adolescente lo ve porque sus padres lo viven, son ejemplo, son modelo a seguir. Compartamos más con ellos y ellas porque son nuestros hijos y nos necesitan. No cerremos las puertas de nuestro corazón a los hijos, sino mas bien abramos los espacios para el diálogo, la escucha atenta, el juego, la diversión, el decirles que los AMAMOS y demostrarlo con hechos concretos.
A veces nos "enfrascamos" en discusiones estériles con nuestros hijos. Nosotros somos los adultos y somos quienes tienen que usar el criterio para que no se desborde la situación y se quiebre la confianza con los hijos. Esto no es fácil practicarlo, creo que a todos nos cuesta en alguna medida, pero han que hacer todos los esfuerzos necesarios para que nuestros amados hijos e hijas se convietan en buenos seres humanos, en hombres y mujeres de bien, en personas que logren desarrollarse plenamente y que puedan ir desplegando todas sus potencialidades para ponerlas al servicio constructivo de los demás.
Les deseo una muy buena semana tanto en lo personal, familiar, como laboral; y que en estos días en que se aproxima Navidad, centremos nuestras energías en la FAMILIA y no nos desgastemos en medio de la selva descontrolada de las compras y endeudamientos navideños; los cuales no nos hacen disfrutar esta hermosa Fiesta, sino que nos angustian y deprimen. Esto puede cambiar, DEPENDE DE TI. Hay que darle un giro a la vida para encontrarse con el verdadero sentido de la misma.
Un fuerte abrazo a tod@s
QUIQUE
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